Platocanario.es Equipo del Chiringuito Tropical con Germán Blanco

Germán Blanco baja el telón de las Cenas de una Noche de Verano

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Con un doble servicio, sábado y domingo, el chef Germán Blanco ha clausurado una brillante edición de las Cenas de una Noche de Verano

La edición de este año de las Cenas de una Noche de Verano en el Chiringuito Tropical (Playa Blanca, Lanzarote) ya son historia. Un doble servicio del chef Germán Blanco (Brisa Marina, Lanzarote), sábado y domingo, ha bajado el telón de la serie de veladas, nada menos que dieciocho, que han cautivado a centenares de clientes de este singular enclave del sur conejero liderado por un más que satisfecho Luis Benito

Para echar el cierre, Blanco ha desempolvado su versión más clásica, obligado por las (felices) circunstancias, pues cabe recordar que las cenas de este año se han basado en el libro Cocina tradicional de Lanzarote, de Fefo Nieves con textos de Fran Belín.

El reconocido chef ofreció una cena en la que demostró que la verdadera innovación muchas veces está en la perfección de lo esencial. Con un profundo respeto por las bases de la cocina ancestral de la isla, desplegó un repertorio en el que la técnica precisa, el dominio absoluto de las cocciones y la claridad de sabores marcaron cada plato. Su propuesta puso en valor la tradición y la pureza del producto.

Un Bikini de jarea marcó el camino de lo que habría de ser su homenaje a los humildes fogones de antaño. Acto seguido, los Garbanzos melosos y la versión del Pulpo compuesto para desembocar en un Choco con arvejas, un Atún en adobo y el Baifo embarrado final. La parte dulce se apareció con una cremosa trucha de batata disimulada en el interior de una batata. Trampantojo como una de las señas de identidad de Germán Blanco. Bodega Erupción, con el blanco Chinija Salvaje y el tinto Luz de Obsidiana, propuso el maridaje.

Cada elaboración alcanzó el punto de cocción exacto, revelando texturas impecables y aromas que evocaban la memoria culinaria. El resultado fue una experiencia que combinó disciplina, sensibilidad y un saber hacer excepcional, digno del prestigio de un cocinero capaz de honrar los pilares clásicos mientras los eleva a la máxima expresión gastronómica.

Concluyen así 18 veladas de altísimo nivel que consolidan al Chiringuito Tropical como sede de uno de los eventos de referencia en el verano de Canarias y que sitúa el listón a una altura que obliga a Luis Benito a ingeniárselas para superarlo en 2026.

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