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Cumbres de Abona suma el premio al Mejor Vino de Canarias 2026 y varios reconocimientos para sus vinos y su aceite Oleoteide
El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, visitó este miércoles las instalaciones de la Sociedad Cooperativa Cumbres de Abona, en Arico, tras los recientes reconocimientos obtenidos por la bodega en el Concurso Oficial de Vinos Agrocanarias 2026.
La visita permitió conocer de cerca el trabajo de una cooperativa que se ha consolidado como una de las referencias del vino canario, tanto por sus resultados en certámenes como por su apuesta por la calidad, la diversificación agraria y las experiencias vinculadas al territorio.
Durante el recorrido, Quintero estuvo acompañado por el consejero del Sector Primario del Cabildo de Tenerife, Valentín González; el director del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria, Luis Arráez Guadalupe; el alcalde de Arico, Andrés Martínez; el presidente de la cooperativa, Manuel Marrero; el enólogo Pedro Rodríguez; y representantes de la junta directiva de la entidad.
Cumbres de Abona fue distinguida en Agrocanarias con el premio al Mejor Vino de Canarias 2026 por su Flor de Chasna Blanco Naturalmente Dulce, galardón compartido en esta edición con Pico Cho Marcial Tinto, de la SAT Viticultores de la Comarca de Güímar. Además, la cooperativa obtuvo otras ocho medallas por distintas elaboraciones.
Quintero destacó durante la visita que Cumbres de Abona es una bodega histórica y un ejemplo del potencial del sector agroalimentario de Canarias. El consejero puso el acento en la calidad de sus vinos, en su presencia creciente en concursos nacionales e internacionales y en su capacidad para generar valor alrededor del territorio.
El responsable regional también valoró la apuesta de la cooperativa por el aceite de oliva virgen extra y por el oleoturismo, una línea de trabajo que permite vincular el sector primario con el turismo, el paisaje, la gastronomía y la cultura del vino.
El vino más destacado de la cooperativa en Agrocanarias, el Flor de Chasna Blanco Naturalmente Dulce, se caracteriza por su color amarillo intenso con reflejos dorados, aromas amielados y afrutados, y un sabor potente derivado de la sobremaduración de la uva. Esta elaboración ha sido reconocida también en certámenes como CERVIM, CINVE y el Concurso Nacional Pequeñas D.O.’s.
Además del premio principal, Cumbres de Abona logró tres grandes medallas de oro para Mi Isla Blanco Seco, Flor de Chasna Blanco Seco y Cumbres de Abona Tinto. También obtuvo cuatro medallas de oro para Flor de Chasna Blanco Selección Premium, Flor de Chasna Tinto Tradición, Mi Isla Blanco Afrutado y Flor de Chasna Blanco Afrutado, todos ellos elaborados bajo la Denominación de Origen Protegida Abona.
A estos reconocimientos se suma la medalla de plata conseguida por su aceite Oleoteide arbequina/picual en el certamen de aceites de oliva virgen extra celebrado el pasado mes de abril.
El alcalde de Arico, Andrés Martínez, felicitó a la cooperativa por sus resultados y subrayó el orgullo que supone para el municipio contar con una bodega que ha logrado reconocimiento dentro y fuera de Canarias.
Por su parte, el presidente de Cumbres de Abona, Manuel Marrero, explicó que la entidad prevé recoger esta campaña alrededor de 600.000 kilos de uva, aunque sus instalaciones tienen capacidad para alcanzar el millón. Marrero destacó además que la cooperativa mantiene “la ilusión de hace 30 años” y defendió su buena salud financiera.
El enólogo Pedro Rodríguez explicó durante la visita el proceso de elaboración del Flor de Chasna Blanco Naturalmente Dulce. Según señaló, las altas temperaturas de la campaña favorecieron la deshidratación de la uva, lo que permitió obtener una materia prima adecuada para elaborar un vino naturalmente dulce.
Tras la pasificación, la uva se macera en frío, se prensa y fermenta hasta alcanzar unos 15 grados de alcohol natural. En ese punto, la fermentación se detiene y quedan azúcar y alcohol natural, antes de un periodo de reposo previo al embotellado. Rodríguez lo definió como “un vino de larga vida” vinculado a formas tradicionales de elaboración.
La Sociedad Cooperativa Cumbres de Abona nació en 1988 por iniciativa de un grupo de viticultores del sur de Tenerife. En la actualidad cuenta con más de 700 socios repartidos por el Archipiélago y produce unas 450.000 botellas anuales amparadas por las denominaciones de origen protegidas Abona e Islas Canarias. El 90% de su producción se destina al mercado interior.
Con sede en Arico, la cooperativa elabora vinos bajo las marcas Cumbres de Abona, Flor de Chasna y Testamento, además del aceite de oliva virgen extra Oleoteide. En los últimos años ha reforzado su estrategia de diversificación con la incorporación del olivo, el pistacho y el oleoturismo.
Las experiencias que organiza la entidad permiten conocer el proceso de elaboración de sus vinos, las condiciones geográficas y climáticas de la zona, la primera almazara de Tenerife y las cuevas de jable, donde se realizan degustaciones de vinos y aceite. Con ello, Cumbres de Abona ha ampliado su papel como bodega para convertirse también en un espacio de divulgación del paisaje agrario y gastronómico del sur de Tenerife.




