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La viticultura heroica de las Islas logra 42 grandes oros, 57 oros y seis premios especiales entre 1.175 vinos de 22 países
La viticultura canaria ha firmado uno de sus resultados internacionales más contundentes. Los vinos de las Islas consiguieron 105 premios en el Mondial des Vins Extrêmes 2026, catorce más que en la edición anterior y alrededor del 26% del total de galardones concedidos por el certamen especializado en viticultura heroica.
El balance incluye 42 grandes medallas de oro, 57 medallas de oro y seis premios especiales. Pero el resultado va más allá del volumen: un vino canario terminó además como el mejor puntuado de todo el concurso.
El Pico Cho Marcial Afrutado 2025, elaborado por SAT Viticultores Comarca de Güímar, obtuvo el Gran Premio CERVIM 2026, reservado al vino con mayor puntuación absoluta. La misma entidad recibió el Premio Especial CERVIM 2026, que distingue a la empresa con mejor valoración atendiendo a varias elaboraciones.
Canarias recibió también el Premio Mundial de Vinos Extremos 2026 como territorio con mayor participación. Más de 200 referencias del Archipiélago concurrieron a esta edición, estableciendo un nuevo récord de presencia isleña.
Diez denominaciones canarias en el medallero
La amplitud de los resultados queda reflejada también en su distribución territorial. Diez denominaciones de origen protegidas de Canarias obtuvieron reconocimientos.
La DOP Islas Canarias encabezó el recuento con 25 medallas, seguida por Abona, con 22; Tacoronte-Acentejo, con 14; Valle de Güímar, con ocho; Lanzarote, con siete; Gran Canaria, con seis; La Gomera y El Hierro, con cinco cada una; La Palma, con cuatro; y Valle de La Orotava, con tres.
El concurso reunió este año 1.175 vinos de 432 empresas y 22 países, las mayores cifras de participación registradas hasta ahora. Las catas tuvieron lugar los días 25 y 26 de agosto en Italia.
El Mondial des Vins Extrêmes está organizado por el CERVIM y tiene una particularidad que explica el peso adquirido por Canarias dentro de su palmarés: está reservado a vinos procedentes de territorios donde cultivar la vid presenta dificultades extraordinarias.
Pendientes superiores al 30%, viñedos a gran altitud, pequeñas parcelas o territorios insulares son algunos de los condicionantes que definen esta denominada viticultura heroica, caracterizada además por una fuerte dependencia del trabajo manual. Según los datos manejados por el propio certamen, este tipo de viñedo representa apenas un 5% de la superficie vitícola europea.
Güímar firma el mejor vino del concurso
Entre las distinciones especiales sobresale el resultado de la SAT Viticultores Comarca de Güímar. Su Pico Cho Marcial Afrutado 2025 consiguió la mayor puntuación de todo el certamen y, con ella, el Gran Premio CERVIM.
La empresa sumó además el Premio Especial CERVIM, otorgado a la bodega con mejor puntuación por país tomando como referencia un mínimo de tres vinos de categorías diferentes.
Otro de los nombres destacados fue Quíquere Blanco Seco 2025, de Gallo & Quíquere Wines, que consiguió dos reconocimientos especiales: el Premio Excelencia CERVIM 2026 y el Premio Vinofed 2026 al mejor vino seco del concurso.
Lanzarote tuvo igualmente presencia entre las distinciones principales. El Timanfaya Moscatel Dulce Selección 1999, de Bodegas Timanfaya, recibió el Premio CERVIM Original 2026 al mejor vino elaborado con uvas procedentes de viñedos de pie franco.
42 grandes medallas de oro
El medallero canario incluye una extensa relación de elaboraciones con la máxima categoría de reconocimiento.
Entre ellas figuran vinos de la DOP Islas Canarias como Pico Cho Marcial Afrutado 2025, varias referencias de Gallo & Quíquere Wines, Malvasía Volcánica Papaino 2025, vinos de Tajinaste, Linaje del Pago o Pago de los Cercados.
También consiguieron grandes oros elaboraciones de Abona, La Palma, La Gomera, El Hierro, Tacoronte-Acentejo, Gran Canaria, Valle de Güímar y Lanzarote.
En esta última denominación recibieron Grandes Medallas de Oro Martinón Blanco Seco 2025, de Bodegas Martinón; Timanfaya Moscatel Dulce Selección 1999 y Timanfaya Malvasía Dulce Natural 2018, ambos de Bodegas Timanfaya.
A ellos se sumaron cuatro medallas de oro lanzaroteñas para El Grifo Experiencia de Vendimia Crianza en Fudre 2024, El Grifo Seco Colección 2025, Martinón Blanco Afrutado 2025 y Timanfaya Tinto 2023.
Un escaparate especialmente favorable para Canarias
El resultado tiene una lectura particular para el vino canario. En un concurso generalista, las Islas compiten principalmente por la calidad de cada elaboración. En el Mondial des Vins Extrêmes lo hacen, además, dentro de una categoría que reconoce precisamente aquello que condiciona buena parte de su viticultura: orografía complicada, parcelas pequeñas, trabajos manuales, aislamiento y sistemas tradicionales de cultivo.
El consejero canario de Agricultura, Narvay Quintero, atribuye los resultados al trabajo de viticultores, bodegueros y enólogos y al esfuerzo realizado durante los últimos años para incrementar la promoción exterior de los vinos isleños.
Los 105 reconocimientos dejan, en cualquier caso, una fotografía que trasciende una sola bodega o una denominación concreta. Desde Lanzarote hasta El Hierro, pasando por Tenerife, Gran Canaria, La Palma o La Gomera, la viticultura canaria ha encontrado en el CERVIM un escaparate internacional especialmente apropiado para demostrar que muchas de las dificultades que complican cultivar una viña en las Islas terminan siendo también parte de la identidad de sus vinos.




