Platocanario.es Inauguración de Rías Bajas

Rías Bajas abre por primera vez fuera de Gran Canaria

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El restaurante fundado por Jaime Bouzón en 1989 abre su primera sede fuera de Gran Canaria mediante una alianza con el Grupo Martínez Abolafio

Treinta y siete años después de abrir sus primeras puertas en Las Palmas de Gran Canaria, Rías Bajas ha cruzado por primera vez a otra isla. La histórica casa fundada por Jaime Bouzón en 1989 acaba de inaugurar un nuevo restaurante en Lanzarote Golf, Puerto del Carmen, fruto de la alianza entre la familia Bouzón y el Grupo Martínez Abolafio.

El movimiento tiene una relevancia que va más allá de una nueva apertura.

Rías Bajas forma parte de la memoria gastronómica de varias generaciones en Gran Canaria y su desembarco en Lanzarote supone la primera expansión insular de una marca que hasta ahora había mantenido toda su historia vinculada a Las Palmas.

El propio Jaime Bouzón asistió a la inauguración junto a su hija Laura Bouzón, gerente del proyecto, y José Martínez, CEO del Grupo Martínez Abolafio.

«Para nosotros Rías Bajas no es simplemente un restaurante, sino un proyecto familiar», explicó Laura ante los invitados. La casa nació de una familia «mitad gallega, mitad canaria» y con una idea que continúa vigente: traer una parte de Galicia a las Islas desde el respeto al producto y una hospitalidad que aspire a hacer sentir al cliente como en casa. 

Platocanario.es Inauguración de Rías Bajas

Una marca canaria que cruza de isla

Rías Bajas nació en 1989 y, después de atravesar distintas etapas, fue recuperado nuevamente por la familia en 2022. Ahora da un paso distinto.

«Es la primera vez que Rías Bajas sale de Gran Canaria y se mueve a otra isla», recordó Bouzón durante una inauguración que tuvo inevitablemente una carga emocional para la familia. Lanzarote se convierte así en la segunda casa del restaurante.

La nueva sede ocupa un espacio en Lanzarote Golf, recuperando la filosofía de las Casas Club como lugares de reunión donde gastronomía y convivencia comparten protagonismo. La propuesta mantiene como ejes el producto, la tradición y una forma reposada de entender la mesa.

Una alianza entre dos familias empresarias

La apertura nace de la colaboración entre los Bouzón y el Grupo Martínez Abolafio, dos familias con trayectorias empresariales diferentes que encuentran aquí un proyecto común.

Laura Bouzón reivindicó durante la apertura precisamente ese equilibrio entre continuidad y evolución: conservar la tradición y saber de dónde se viene sin renunciar a innovar. Ese planteamiento también se refleja en el formato elegido para Lanzarote.

El restaurante tradicional convivirá con La Barra del Rías, de carácter más informal y con platos pensados para compartir; un espacio privado denominado Upper Space; servicio de catering y eventos; y una propuesta específica de brunch durante los fines de semana. 

No se trata, por tanto, únicamente de trasladar una carta desde una isla a otra. La intención expresada por sus responsables pasa por mantener la identidad de la casa y, al mismo tiempo, permitir que la sede lanzaroteña desarrolle una personalidad propia.

«Lanzarote tiene mucha personalidad», apuntó Bouzón, convencida de que el nuevo espacio permitirá «crear algo nuevo, algo vivo» que pueda evolucionar conforme lo haga su relación con la isla.

En una restauración canaria donde las aperturas suelen mirar con frecuencia hacia marcas llegadas del exterior, el recorrido de Rías Bajas plantea esta vez el movimiento contrario: un proyecto nacido y consolidado en Canarias que empieza a crecer dentro del propio Archipiélago.

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