Platocanario.es Luis Benito rodeado de los chefs y productores

El sueño de una cena de una noche de verano

Escuchar este artículo ahora
Getting your Trinity Audio player ready...
Luis Benito reúne en el restaurante-mirador de Timanfaya a un centenar de personas en una cena tributo al libro Cocina tradicional de Lanzarote

En la novela Corazón de tinta, primera de la trilogía Mundo de tinta, de la autora alemana Cornelia Funke, el protagonista -Mortimer- tiene el don de hacer que los personajes de un libro cobren vida con solo leerlo en voz alta. ¿Han soñado con hacerlo alguna vez? Luis Benito (Chiringuito Tropical, Lanzarote) seguramente si. Solo de este modo se explica cómo se llegó a la cita de la noche del lunes 21 de julio en el restaurante-mirador El Diablo de las imponentes Montañas del Fuego, en pleno Parque Nacional de Timanfaya.

La llamaremos el sueño de una cena de una noche de verano. 

Todo empezó cuando José -Fefo- Nieves Caraballo presentó en sociedad el libro Cocina Tradicional de Lanzarote, rescate de más de 160 apuntes del recetario ancestral de la cocina conejera, con celebrados textos del periodista y escritor gastronómico Fran Belín.

O quizá empezó antes. Puede que fuera cuando un joven Luis Benito pisó por primera vez Timanfaya y soñó con hacer, algún día, una paella en el asador natural al calor del volcán. Pero no contemos el final del libro.

El caso, decíamos, es que, igual que hizo Mortimer -al que llamaban Mo- en la novela de Funke, Benito empezó a diseñar -¿o a soñar?- que la tradicional  cena con la que celebra con periodistas, representantes institucionales, proveedores y amigos la llegada del ciclo de Cenas de una Noche de Verano, podía convertirse en un tributo al citado libro de Nieves Caraballo y, a través de él, a las esforzadas madres y abuelas que sacaban de donde no había para vestir la mesa diaria.

Ocurrió, con toda probabilidad, que Luis Benito leyó el libro en voz alta. Solo así se explica que un puñado de recetas allí impresas se hicieran realidad y cobraran vida en la cena del 21 de julio. Con un importante matiz: pasarlas por la máquina del tiempo que H.G. Wells pensó para viajar al futuro que, en nuestro caso, se apareció en forma de imaginación y talento de los chefs protagonistas del verano del Chiringuito Tropical.

Y llamaron al sueño «La cocina tradicional en las cenizas del volcán».

El libro de Fefo cobra vida

Y así, pronunciando en voz alta las recetas del libro de Fefo Nieves, sus protagonistas fueron cobrando vida y, pasadas por la máquina del tiempo de las hábiles manos de los chef, se aparecían en la mesa de los privilegiados comensales.

José Nieves, hijo, se animó con el Pescado al horno, al que dio forma de croqueta; Víctor Valverde (Palacio Ico, 1 SOL Repsol, Recomendado Michelin) , dijo en voz alta ¡Atún en adobo! y cobró vida una Crema de ajo y orégano, tapioca de malvasía y vinagre macho y trenzado de atún rojo; Joao Faraco (Coentro, Recomendado Repsol) sacó del libro e interpretó a su feliz manera el Conejo en salmorejo: “El conejo hay que bebérselo”, Conejo frito en adobo de salmorejo, salmorejo de tomates de Tinajo y crocante de millo especiado; David Brito (Dunas de Famara, Recomendado Repsol) pasó por la máquina del tiempo el humilde Caldo de papas, que convirtió en Caldo papa cilantro, yema semicurada, holandesa gofio, crujiente de puntilla y millo; Gonzalo Calzadilla (La Bodega de Santiago, Recomendado Repsol) transformó el Caldo de suero y batata Prudencia y Manuel; Rubén Cuesta (Kamezí, 1 Estrella Michelin, 1 SOL Repsol) trajo al presente las Arvejas con caldo de pulpo; Lolo Román (Chef y asesor culinario), se marcó un Caldo de millo con costillas; y Yeray Gil (Primario Gastrobar) lo hizo en versión marina con Caldo de millo Marino, un guiso con caldo de cherne y marisco local, millo y trigo y lascas de chernes en salpresa; Eva Millán (chef, consultora, ex MasterChef), presentó el Taco de maíz con cabrito a baja temperatura, adobo de Salmorejo con achiote y oloroso, millo y crema ácida de lima,  justo antes de que Luis Benito, ahora sí, hiciera realidad su sueño de cocinar una paella (Arroz amarillo Lola en el libro) sobre la parrilla de los 200°C que puede alcanzar el calor que emana de las entrañas de Timanfaya. 

Lo dulce y los nuevos miembros de la familia del Chiringuito Tropical

De la parte dulce se encargaron la repostera Adelia Ramírez, que versionó la Sandía con gofio y queso y la cocina del propio restaurante, con el mítico Volcán.

Un menú de libro maridado con vinos de una quincena de bodegas de la isla, coctel de bienvenida con el vermú Primo como protagonista y, en definitiva, muestra del poderío cada vez mayor del «Producto Lanzarote» que buscan salvaguardar tanto el Cabildo insular, con Saborea Lanzarote, como el Instituto de Calidad Agroalimentaria (ICCA), presentes en la cena junto con el alcalde de Yaiza, municipio anfitrión con la presencia de Nori Machín, consejera de Promoción Económica y Armando Santana, consejero de Hostelería, Luis Arrárez, director del ICCA y Óscar Noda, respectivamente.

Todo ello antes de que los periodistas José Luis Reina (La Provincia, El Día) y Mayer Trujillo (director de la Radio Autonómica de Canarias) recibieran la preciada Silla, símbolo del Chiringuito Tropical y que les sitúa como miembros de la cada vez más extensa familia del humilde templo gastronómico creado por Luis Benito en Playa Blanca.

Les toca ahora a ustedes hacer la prueba. Tomen el libro de recetas, lean una en voz alta… y hagan que cobre vida. Y disfruten luego.

Scroll al inicio