Platocanario.es Rigoberto Almeida

El salto Michelin de Lanzarote y Fuerteventura

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Michelin incorpora como recomendados a El Pellizco, Citurna y La Tegala, tres restaurantes que refuerzan el salto gastronómico fuera de las islas capitalinas

La Guía Michelin ha incorporado como restaurantes recomendados a tres proyectos situados en islas no capitalinas de Canarias: El Pellizco by Rigoberto Almeida, en Costa Calma, Fuerteventura; Citurna, en Playa Blanca, Lanzarote; y La Tegala, en Mácher, también en Lanzarote.

La entrada de estos tres restaurantes en la selección Michelin no supone una estrella, pero sí un reconocimiento relevante dentro del mapa gastronómico de las Islas. Sobre todo porque confirma un movimiento que va más allá de un nombre propio: la cocina canaria de interés sigue ganando fuerza fuera de Tenerife y Gran Canaria.

Más allá de las islas capitalinas

Durante años, buena parte de la visibilidad gastronómica del Archipiélago ha estado asociada a las dos islas capitalinas. La recomendación de Michelin a estos tres restaurantes refuerza una lectura distinta: las islas no capitalinas están generando proyectos con personalidad, ambición y capacidad para entrar en el radar de las grandes guías.

Fuerteventura y Lanzarote aparecen en esta actualización con propuestas muy diferentes entre sí. Una cocina majorera con horizonte caribeño, una casa de fusión viajera en Playa Blanca y un restaurante lanzaroteño que revisa la identidad insular desde una mirada contemporánea. Tres caminos distintos que apuntan en la misma dirección: más calidad, más discurso y más presencia exterior.

El Pellizco, Fuerteventura desde el Caribe

En Costa Calma, El Pellizco by Rigoberto Almeida se ha convertido en una de las aperturas más significativas de la nueva cocina majorera. El restaurante propone una lectura personal de Fuerteventura a través de la biografía del chef: Canarias, Cuba, Caribe y producto local conviven en una cocina de ida y vuelta.

Rigoberto Almeida ha construido una propuesta que se apoya en menús degustación, técnica contemporánea y una mirada muy reconocible sobre la despensa majorera. El resultado es una cocina que no se limita a reproducir recetas tradicionales, sino que las desplaza, las mezcla y las convierte en una experiencia gastronómica de mayor recorrido.

La recomendación Michelin llega en un momento especialmente activo para el restaurante, que ha ido consolidando Costa Calma como un nuevo punto de interés gastronómico en Fuerteventura.

Supone, además, el regreso de la isla majorera a la Guía Roja, diez años después del último apunte registrado.

Citurna, cocina viajera en Playa Blanca

En Playa Blanca, Citurna representa otra forma de crecimiento gastronómico en las islas no capitalinas. Su propuesta combina raíces latinoamericanas, producto de Lanzarote e influencias asiáticas y globales en una cocina fusión fresca, directa y pensada para compartir.

El proyecto, impulsado por los hermanos Rubén y Chana Rivera, ha encontrado su espacio en el sur de Lanzarote con una carta de vocación viajera y un tono menos solemne que otros restaurantes de corte gastronómico. Ahí está parte de su interés: cocina con personalidad, pero sin rigidez; técnica y sabor, pero con un lenguaje cercano.

Su entrada como recomendado Michelin ratifica a Playa Blanca -donde reside Kamezí, único Estrella Michelin de la isla- en una conversación gastronómica que va más allá de la oferta turística convencional. Citurna demuestra que también desde un formato aparentemente casual se puede construir una propuesta con identidad suficiente para llamar la atención de la guía.

La Tegala, una nueva etapa en Mácher

El tercer nombre es La Tegala, en Mácher, uno de los espacios con más historia gastronómica de Lanzarote. Bajo la dirección del chef Daniel Jiménez, el restaurante hace tiempo que viene apostando por una cocina canaria creativa, con producto local, referencias al paisaje volcánico y una puesta en escena contemporánea.

La Tegala trabaja desde un enclave muy reconocible: una casa de arquitectura singular, con vistas al territorio lanzaroteño y una memoria gastronómica que forma parte de la historia reciente de la isla. 

Su recomendación Michelin reconoce tanto el valor del espacio como el intento de situar a La Tegala un papel destacado dentro de la cocina lanzaroteña. En un momento en el que la isla está ampliando su presencia en guías y congresos, el restaurante de Mácher suma un argumento más a favor del buen momento gastronómico de Lanzarote.

Una señal para la gastronomía insular

La incorporación de El Pellizco, Citurna y La Tegala a la Guía Michelin permite leer el momento actual con cierta claridad. Las islas no capitalinas están dejando de ocupar un lugar secundario en la gastronomía canaria. Ya no son solo territorio de producto, paisaje o turismo, sino también de restaurantes con discurso propio.

Fuerteventura empieza a encontrar una voz gastronómica contemporánea más visible. Lanzarote, por su parte, confirma que su cocina avanza en varias direcciones. Y casi todas buenas.

El reconocimiento de Michelin no cierra ningún camino, pero sí señala una evolución. La calidad gastronómica del Archipiélago se está descentralizando y empieza a dibujar un mapa más equilibrado, en el que las islas no capitalinas aportan personalidad, riesgo y nuevas razones para viajar también a comer.

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