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Los vinos premiados en el XXX Concurso Oficial consolidan el buen momento de bodegas y viñedos de Gran Canaria
Gran Canaria ya tiene nuevos vinos de referencia. El Cabildo ha dado a conocer el palmarés del XXX Concurso Oficial de Vinos de Gran Canaria, una cita consolidada en el calendario vitivinícola insular y especialmente relevante para medir el pulso de las bodegas de la isla. En esta edición, Agala / Altitud 1175, Eidan Selección y Eidan Dulce se situaron en lo más alto de sus respectivas categorías, mientras que Boliche obtuvo el premio a la mejor imagen y presentación.
Más allá del listado de medallas, el certamen confirma el buen momento de una vitivinicultura que gana presencia, calidad y reconocimiento. Gran Canaria no solo conserva una identidad propia en torno al vino, sino que continúa reforzando su papel dentro de la gastronomía local, con bodegas que trabajan desde el territorio, la altura, la diversidad varietal y una elaboración cada vez más precisa.
El concurso reunió 46 vinos de 18 bodegas, evaluados mediante cata a ciegas por un jurado de 14 profesionales habilitados por la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias. Las muestras se dividieron en tres grandes categorías: tintos jóvenes, blancos secos jóvenes o fermentados en barrica, y vinos semisecos, semidulces, dulces y licorosos.
En tintos jóvenes, el oro fue para Agala / Altitud 1175, una de las referencias más reconocibles del vino grancanario. La plata recayó en Las Cuevas, mientras que el bronce fue para Señorío de Cabrera 16 meses de barrica.
En la categoría de blancos secos jóvenes o fermentados en barrica, el primer premio fue para Eidan Selección. El segundo puesto correspondió a Agala / Altitud 1318, y el tercero a Cruz, completando un podio que confirma la solidez de los blancos insulares.
Los vinos de perfil más goloso también tuvieron protagonismo. En semisecos, semidulces, dulces y licorosos, el oro fue para Eidan Dulce, seguido por Dulce Lechuza, con medalla de plata, y Las Tirajanas Dulce, que obtuvo el bronce.
El reconocimiento a la mejor imagen y presentación fue para Boliche, del municipio de Santa Brígida, un premio que subraya la importancia creciente de la identidad visual y la comunicación en un sector donde la calidad del vino necesita también una buena puesta en escena para llegar al consumidor.
El Cabildo destacó que este concurso, oficialmente reconocido por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación desde hace 14 años, forma parte de una estrategia más amplia de apoyo al sector primario y de valorización del producto local. En ese contexto, la vitivinicultura grancanaria aparece como una actividad con impacto gastronómico, agrícola y territorial.
Uno de los datos más significativos es el crecimiento del viñedo en la isla. Según la nota difundida por la institución, Gran Canaria es la única isla del archipiélago que incrementa anualmente la superficie dedicada a la vid, con unas 25 nuevas hectáreas en los últimos cinco años. Ese avance no solo fortalece a las bodegas, sino que ayuda a recuperar tierras agrícolas, generar empleo, fijar población en el territorio y actuar como cortafuegos natural frente a incendios forestales.
La fotografía que deja este XXX Concurso Oficial de Vinos de Gran Canaria es la de un sector vivo, con bodegas competitivas y una identidad cada vez más reconocible. Para la gastronomía insular, estos premios son algo más que un palmarés: son una invitación a mirar más de cerca los vinos que se elaboran en la isla y a incorporarlos con mayor presencia en restaurantes, cartas, barras y mesas particulares.




