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La propietaria de Palacio Ico (Teguise) repasa un proyecto que une patrimonio, hospitalidad, gastronomía y una profunda vinculación con Lanzarote
Palacio Ico no se entiende solo mirando su fachada, entrando en una de sus habitaciones o sentándose a la mesa de su restaurante. Para comprender realmente el proyecto hay que escuchar a Sonsoles López, una de las personas que ha ido dando forma, carácter y sentido a este singular espacio de la Villa de Teguise.
Ella es la protagonista esta semana de GastroCharlas, conversaciones con sabor a vida, en una entrevista que transita por la hostelería, la restauración, el patrimonio, el servicio y, sobre todo, por una determinada manera de entender Lanzarote.
Propietaria, junto a Eduardo Riestra, del Hotel Emblemático Palacio Ico, López repasa en la conversación el recorrido de un proyecto que ha crecido sin perder de vista su principal razón de ser: ofrecer una experiencia conectada con el lugar en el que nace.
La casa, el entorno, la arquitectura, la calma, la gastronomía y la atención al visitante forman parte de una misma idea. No se trata únicamente de alojar, sino de construir una experiencia capaz de transmitir algo del carácter de la isla y de la historia de Teguise.
La gastronomía ocupa un lugar esencial dentro de esa filosofía. El restaurante Palacio Ico, con Víctor Valverde al frente de la cocina, ha ido consolidando una propuesta vinculada al producto, al territorio y a una lectura contemporánea de la cocina canaria. Ese trabajo obtuvo en 2025 su primer Sol Repsol y mantiene además la recomendación de la Guía Michelin.
Sin embargo, la entrevista permite mirar más allá de las distinciones. Uno de los asuntos que recorre la conversación es el valor de la hospitalidad, entendida no como una fórmula protocolaria, sino como la capacidad de hacer sentir bien a quien llega.
Sonsoles López habla del detalle, del trato, de la escucha y de todo aquello que sucede alrededor de una mesa antes incluso de que aparezca el primer plato. Una concepción del servicio que convierte la sala en una parte fundamental de la experiencia gastronómica.
También aparece, inevitablemente, Lanzarote. No como simple escenario, sino como materia prima del proyecto. La isla está en el paisaje, en los productos, en los ritmos, en la arquitectura, en la forma de recibir y en la voluntad de ofrecer al visitante algo que no pueda encontrar exactamente igual en otro lugar.
La conversación deja también espacio para los riesgos y las dificultades que existen detrás de cualquier iniciativa empresarial de estas características. Porque alcanzar reconocimientos es solo la parte visible de un proceso construido a base de decisiones, trabajo constante y una idea muy concreta de cómo debe relacionarse un establecimiento con su entorno.
En este nuevo episodio de GastroCharlas, Sonsoles López habla, en definitiva, de restauración, turismo, patrimonio y gastronomía, pero también de algo menos tangible y quizá más importante: de cómo conseguir que un lugar tenga personalidad propia.
La entrevista completa ya puede verse y escucharse en Youtube y Spotify.




